
Homenaje póstumo a una mujer excepcional: Corin Tellado

Recuerdo cuando aun era pequeña allá en mi Cuba natal que muchas veces escuché
decir a mi madre que nada hacía mas daño a la psicología femenina que leer a Corín
Tellado, yo no atinaba a comprender esta sentencia pues sabía
con certeza que mi madre era una romántica empedernida y que mas de una vez estuvo enganchada a la lectura de aquellas novelitas que muchos llamaban con algo de sorna: folletines Rosa. No tardaría mucho en conocer sus razones: ella acotaba que si una leía mucho de esas novelitas terminaba siendo alguien que perseguía sueños inalcanzables porque Corin Tellado nos presentaba un mundo lleno de personas inteligentes, de hombres guapos, caballerosos y sensibles que prestaban atención a los detalles y en las que en su inmensa mayoría, primaban los finales felices. Ella aportaba como prueba fundamental de su teoría su propia experiencia, pues ella había pasado su primera juventud rechazando pretendientes que parecían ideales a su familia solo porque al ser puestos a prueba por su patrón de conducta para caballeros ellos quedaban por debajo de lo esperado:
-Unos no abrían la puerta del coche a la chica para que esta bajase mientras ellos la sostenían de la mano.
-Otros no les enviaban notas románticas o ramos de flores para disculparse por alguna supuesta conducta agraviante, o simplemente no se disculpaban con suficiente caballerosidad.
-Los que mas, no eran tan guapos, elegantes, sofisticados o inteligentes.
En fin toda una larga lista habría que hacer para tantos requisitos que las chicas de su tiempo llegaban a considerar imprescindibles puesto que estaban reflejados así en su segunda biblia: Las Novelas de Corin Tellado. Finalmente mi madre se caso dos veces no con mucha suerte ninguna de las dos y creo que sus candidatos estaban lo mas alejados posible de esos cánones, de ahí su frustración que achacaba al hecho de haber dejado de lado por nimiedades a personas que hubieran resultado especialmente gratas de haberles medido con un rasero menos estricto.
Paso el tiempo y crecí, me enamore, no una vez sino varias, muchas de ellas secretamente y de forma platónica o no correspondida; también me convertí en una ávida lectora que mientras refinaba sus gustos en materia literaria alguna que otra vez leyó una novelita “rosa” y siempre recordé el consejo de mi madre: Lee y disfruta pero no te lo creas al pie de la letra, el mundo real es otro, uno en que existen muchos menos caballeros y princesas que en los libros.
Hoy soy una mujer adulta con una hija adolescente que esta creciendo en un mundo quizás demasiado práctico para mi gusto, yo soy como mi madre; una romántica incurable, una lectora fiel y muchas veces creo que ella tomo lo mejor de esas novelas aunque ni ella misma lo creyese. Corin Tellado, nació en Asturias y se estableció en Gijón, nació mujer en una sociedad donde el macho ibérico era poderoso y donde el poder eclesiástico alcanzaba al ámbito domestico con abrumadora frecuencia, ella escribió muchísimas de sus novelas bajo un régimen de fuerte censura y de agobiante silencio para los intereses femeninos en aquel mundo de hombres, donde aun en la España de hoy, en pleno siglo XXI, la mujer profesional gana menos que el hombre de igual profesión y condición, donde la violencia domestica alcanza cifras asombrosas y donde todavía hay muchas voces silenciadas por el machismo. Ha sido llamada Corin Tellado como una “inocente pornógrafa” por su candido y velado pero apasionado erotismo, también ha sido criticada de facilista o de mercantilista; mas nadie podrá negarle el merito de haber conquistado America y todo el mundo al que han sido traducidas sus obras en 36 idiomas con armas mejores a las de los adelantados. La primera escritora leída en lengua hispana atendiendo a número de lectores y publicaciones, solo superada por Don Miguel de Cervantes y Saavedra, uso todo su talento, toda su femineidad haciendo lo mejor que sabia hacer y haciéndolo de forma excelente: Escribir. Ella aun en medio de la censura mostró a mujeres poderosas, a mujeres emprendedora, a mujeres luchadoras sin restarles encanto femenino, coquetería y belleza y sin tener que vilipendiar la imagen masculina, mermándola en valores para resaltar la figura femenina, al contrario, coloco al hombre en su pedestal también, nos hizo ver los mejores valores que habitan bajo la apariencia hosca de algunos y la sensibilidad de hombres que también podían llorar sin sentir vergüenza no solo para darnos el gusto, sino por la inmensa humanidad de sus personajes. Exalto el amor, las pasiones y puso mensajes de optimismo en muchos corazones, trato temas como la igualdad racial y social a que todo ser humano tiene derecho y no construyo ciudades en la luna sino que puso todos sus escenarios en lo cotidiano, en lo que ya existe, en esos sitios en que realmente pueden suceder esas historias.
Quizás no fueran obras filosóficas o sociológicamente profundas, ella escribía para entretener, pero logro mucho mas, de ahí el éxito de sus obras y la fidelidad de sus seguidores que la hicieron vender mas de 400 000 000 de copias y le mantuvieron activa hasta sus últimos días, escribiendo, creando, dándonos un sueño, el sueño del amor, de la cortesía, de todas esas cosas que hoy se van perdiendo con la tecnología y el desarrollo. La Reina de la Novela Rosa, como ha sido llamada, ha sufrido, ha llorado, ha vivido y sobre ello ha escrito, por eso millones de personas han leído sus novelas, porque aunque sean obra de la ficción traen la esperanza que se necesita para confiar en que mañana todo puede cambiar a tu favor si te esfuerzas.
Mi hija tiene 17 años y esta entrando al mundo del cortejo romántico, de los primeros amores que parecen ser eternos y yo quiero que ella viva su propias novelas con o sin finales felices, pero que las viva, que el practicismo de estos tiempos no le reste a su vida el toque de fantasía, que no pierda su capacidad de asombro y que sobre todo este orgullosa de ser mujer. Un día ella crecerá y tendrá la tarea de mostrar el camino a sus hijos y me gustaría mucho que ellos hayan nacido del amor de ella con alguien que la ame y merezca y a quien ella reciproque esos afectos, que ella pueda construir su hogar en la tierra sin dejar de tener su alma en el cielo, de soñar y que junto a sus libros de cualquier índole que ella quiera guardar, pose orgulloso en su librero alguna “novelita rosa” así como lo están en el mío; porque mi madre pudo haber estado equivocada, el talento jamás daña y el fomentar los sueños no nos hace mas inocentes, sino mejores personas, las decepciones son humanas y ellas darían también para escribir enormes culebrones. Sigo creyendo que cuando elegimos confiando en nuestros sentimientos, en nuestro instinto podemos equivocarnos como cualquier mortal pero tenemos un margen de error mas pequeño que cuando dejamos escapar a personas formidables de nuestras vidas por no saber valorarlas.

Hoy Corin Tellado ya ha escrito su última página
de su prolifera carrera de escritora que duro casi seis décadas, ha fallecido pero su nombre y sus novelas estarán en nuestras vidas por mucho mas tiempo, en las de sus admiradores y detractores que en un final todo ello es parte de la vida y “escribir en rosa” no es si no una hazaña, un grandísimo mérito
y para ella fue mas; una razón para vivir y para trabajar cada día de su vida.
